Una de las veces que más me he podido reir en mi vida fue una noche estando de fiesta. Estábamos hablando de bebidas alcohólicas y salió el tema de la absenta. "Pues hay una que es verde, otra blanca y otra negra." dijo alguien. "Está asquerosa" dijo otro. "Pues a mí me encanta" dijo El Cubas. "A mí es que el anís... no me va" dijo El Mono. "Pues creo que hay de varios tipos, de 45 grados, de 70 grados, ¡y hasta de 85 grados!" dijo el entendido. "¡Pues yo una vez probé uno de 105 grados y casi me da algo!"
Silencio.
Más silencio.
Risas descontroladas.
"¡¡Pues es verdad!! No te rías porque casi me da algo..."
Vamos a ver dos cuestiones:
- El alcohol con el que nos curamos las heridas tiene 96º, y es altamente improbable que haya una bebida con más graduación que eso.
- No puede haber ninguna mezcla con más de 100º, y sólo el alcohol puro tiene esa graduación.
Y siguiendo con el tema del alcohol, ¿habéis pensado alguna vez el % de alcohol que os bebéis cada vez que os tomáis un cubata, una cerveza, una copa de vino...?
- Para el vino y la cerveza está claro, lo que ponga en la botella. Creo que lo más normal sin unos 5º la cerveza y entre 9º y 12º el vino.
- Obviamente, si bebemos el vino o la cerveza acompañados con refresco, la graduación relativa disminuye. Si por ejemplo bebemos una cerveza con limón al (40% cerveza-60% limón) su graduación baja hasta los 2º, mientras que si tomamos un kalimotxo (60% vino-40% cola) la mezcla tendría aproximademente 6º.
(En cuanto a los % de las mezclas, no he sabido muy bien qué ponerle. He hecho una mini-encuesta por aquí pero no ha habido unanimidad.)
- Si nos tomamos un cubata de algo que tenga unos 40º (creo que es una graduación bastante aceptable) mezclado con 20cl de refresco, el resultado tendrá una graduación de unos 8º.

Si todo lo que he dicho es verdad, el ranking quedaría así:
- vino (9-12º)
- cubata (8º)
- kalimotxo (6º)
- cerveza (5º)
- cerveza con limón (2º)
Y bueno, retomando un poco el hilo, todo ésto venía por algo... Resulta que esta mañana iba yo tranquilamente en el autobús, camino al trabajo, cuando se me ha puesto al lado un señor mayor (eufemismo que empleo para no decir "un viejo"). El caso es que el viejo olía muy raro. Olía fuerte, y además olía mal. ¿Pero qué era? ¡No puede ser! ¿Ajo? ¿Huele a ajo? ¡Sí! ¡¡Huele muchísimo a ajo!! COJONES, ¡¡¡este tío huele más a ajo que el propio ajo!!!
Y bueno, esta reflexión me ha recordado lo de la absenta de 105º, etcétera. ¿Qué? ¿Cómo se te queda el cuerpo? Ya, a mí también me daría miedo...
PD: Ha habido varios momentos durante la escritura de este artículo que yo mismo he dudado de lo que ponía, así que más que nunca estoy abierto a correcciones :)


















