8/5/07



¿Merece la pena?

5 comentarios:

galletitas dijo...

Si, realmente merece la pena. Por muy estúpido q le parezca a tu sentido común, por mucho q sepas q vas a perder la batalla, q va a ser un batacazo...arriésgate!!!! Mis mejores lecciones sobre la vida las he recibido de correr estos pequeños riesgos...hay magníficas sorpresas escondidas ^_^

Anónimo dijo...

Eso es lo que me pregunto yo todos los días y antes sentía que sí, pero ahora no...
Quizá sea por los malos momentos que estoy pasando o porque ya todo es una mierda, pero para mí ya nada de lo que se sabe merece la pena.
Pero para tí sí. Abre los ojos Mr. Zendir.

Anónimo dijo...

¿Qué se supone que merece la pena? ¿La vida? Por supuesto que merece la pena, con sus cosas buenas y sus cosas malas, porque solo hay una, tienes el privilegio de vivirla y debes aprovecharla. Carpe diem!!!!

Anónimo dijo...

Ya estamos.... pues realmente merece la pena si tu crees que la merece... no te dejes influenciar por modas o por el clásico 'que diran?'.

Ademas, te lo digo.... TODO MERECE LA PENA SI CREES EN ELLO!!!

Y sino, a cambio de tu pregunta, te hago yo la mia.... ¿Y POR QUE NO?

Zendir dijo...

Me quito el sombrero ante vosotros, dispuestos a colaborar con este humilde blog incluso en entradas tan surrealistas y ambiguas como ésta.

Es curioso ver como cada uno ha entendido de una manera estas tres palabras, que concatenadas formaban una pregunta inconcreta, imagino que en función de su propio estado de ánimo y de la relación que tienen conmigo.

Campanilla, hazte dueña del optimismo que nos regalan Galletitas, Tunguska y Alteza. Sé que no es fácil, y que cuando estás dentro del nubarrón se ve todo negro, pero hay que tirar para adelante, porque el nubarrón pasa, y llegan los alegres días de Sol.

Te lo aseguro, he estado allí donde tú estás, y con menos manos amigas dispuestas a ayudarme, y se sale, te aseguro que se sale adelante.

Me quedo con la optimista frase de Alteza, en lugar de cuestionarse siempre ¿por qué esto?, ¿por qué aquello?, preguntémonos: ¿Y POR QUE NO?